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El niño de Shipetiari y otros pacientes de la RTKNN que llegaron anoche


Cusco, sábado 20 de agosto de 2022

Va el reporte del niño de 21 días de nacido que vino de la comunidad nativa de Shipetiari. Hace cinco días está en la unidad de cuidados intensivos del hospital regional del Cusco. 

Anoche

Sí, anoche llegaron otros dos pacientes al Cusco. En realidad, es una paciente recién nacida (no tendrá ni 20 días) con el diagnóstico de neumonía. Sus padres son de la RTKNN (Reserva Territorial para indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial Kugapakori, Nahua, Nanti y otros). No puedo hablar más de ellos por una absurda declaración jurada que tuve que firmar. Solo diré que debo atenderlos porque es mi trabajo.

Cambios

Llamo por teléfono a Mari y le digo que me esperen en el hospedaje para recogerlas e ir al hospital. Mari me dice de que ya están en el hospital. Entonces le digo que me esperen para entrar juntos. 
Llego y veo a las tres sororas: Alicia, Rubí y Mari. Están tomando gelatinas sentadas afuera del hospital. 
Les digo que tenemos que organizarnos de la siguiente manera: Mari y yo entraremos al hospital a ver al niño, mientras Alicia y Rubí van al hospedaje a sacar todas sus cosas porque las llevaré a otro lugar, a la Casa del Vicariato. Todas obedecen. 

En UCIN

Mari y yo pasamos las rejas sin problema. La persona que cuida me conoce; es uno de mis engreídos, siempre le entrego algún fiambre. 
Llegamos al tercer piso y tuvimos que esperar una hora y media para recibir el informe médico. 
Mientras esperábamos, Mari se pone en la cabeza un protector y en el pecho un mandil. Solo puede entrar a ver a su hijo vestida de esa manera. Son las reglas.

En modo espera

El informe médico

Mari entra a ver al niño. Yo espero afuera, en el pasadizo. Me la paso atendiendo otros casos de pacientes que tengo en Quillabamba. Al mismo tiempo, monitoreo a los pacientes de la RTKNN que llegaron ayer. 
Sale el médico de turno y me dice que ya le dio el reporte a Maribel. Yo le digo al docto que si me puede repetir la información, ya que Maribel habla poco el castellano. El galeno me responde sorprendido y contundente: "ella me ha dicho que me ha entendido bien". 
Finito, nada más qué discutir con esa pose de médico sabiondo e impaciente.

¿Qué te ha dicho el médico?

Me acerco a Mari y le pregunto:
--¿Qué te ha dicho el médico?
--Lo mismo que ayer.
Fin de la conversación. Nada más qué discutir con la desesperante puntualidad matsigenka.

Alicia está inquieta

Salimos del hospital y contamos las novedades (las mismas que ayer) a Alicia, la abuela. Ella hace una mueca de descontento y me dice:
--Hermano, ya me estoy aburriendo en Cusco, mucho frío hace. 
--Ya hermana, comprendo, pero debemos esperar. 
--Hermano, si el bebé no está mejorando, entonces para qué estamos aquí, mejor nos iremos nomás, mejor nos llevaremos al bebé. 

21 días de espera

Ayer, Vilmanuel me contó que le dijo a Alicia que debemos esperar 21 días para saber la evolución favorable o desfavorable del niño. Dice Vilmanuel que Alicia abrió los ojos de asombro y dijo: "¡21 días?"
Evidentemente, Alicia, al igual que yo, hizo sus cálculos de logística y no está dispuesta a esperar 21 días para saber si el niño mejorará o no. Sus razones se vuelven contundentes cuando los médicos nos dan la misma noticia todos los días: que no hay mejoría. 

Preocupaciones

Aparte del frío y el poco dinero que tiene, Alicia suma otras preocupaciones: sus gallinas y patos que cría con esmero (me consta), una nieta de 10 años que dejó en casa, su marido, el mantenimiento de su casa y los pacientes que la buscan (ella es curandera).
Al parecer, el bisnieto, medio muerto y de padre incierto, no está en sus prioridades. Alicia ya hizo mucho al venir al Cusco y darle la oportunidad a la medicina moderna para salvar al niño.   

En la Casa del Vicariato

Luego de almorzar un arroz chaufa de pollo que, dicho sea de paso, no tenía pollo, llevé a las tres sororas a la Casa del Vicariato. Bredy, el "hombre de la casa", las acomodó en sus habitaciones mientras que Vilmanuel les hacía el tour oficial. 
Alicia estaba un poco descontenta, porque la Casa, a diferencia del hospedaje anterior, está lejos del hospital. Ni modo, tienen que movilizarse en combi en vez de ir a pie.

Plan

El plan es que las tres sororas (Alicia, Rubí y Mari) acompañen a la pareja de la RTKNN. La idea es que se conozcan, conversen, formen el vínculo, ya que todos son matsigenka. Esto es bueno, especialmente para la joven pareja de la RTKNN, que no habla castellano y parece estar en la luna.

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