Cusco, miércoles 24 de agosto de 2022, día de San Bartolomé
A continuación, el reporte de salud que estamos haciendo a varios pacientes: Sergio y Fredy, de Palotoa Teparo; un RN de Shipetiari; un RN de Mashia; y otros tres pacientes de la RTKNN (Reserva Territorial para indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial Kugapakori Nahua Nanti y otros), de los que no puedo hablar.
Fredy y Sergio
Como dejé claro en un post anterior, Fredy, el joven de 12 años de Palotoa Teparo, está más sano que cualquiera de nosotros. Hoy que fui a recoger a su padre, Sergio, lo encontré campante, caminando con medias por las escaleras, mirando un celular que se prestó. Le dije para que nos acompañe a la cita con el oftalmólogo, pero se rehusó, dijo que no quería ir. ¡Claro, el celular ya lo había atrapado! Luego su padre me confesó que, además, el chico estaba prendido en el televisor. ¡Vayas vacaciones del muchacho!
Dado el caso, el único paciente que me queda es Sergio. Hoy visitamos al oftalmólogo, quien le donaría sus nuevos lentes.
| Fredy, en su hora de relajo que, prácticamente, dura todo el día |
Oftalmología
Felizmente, Sergio, con la ayuda de Fredy, siguió las indicaciones del médico: echar cada tres y cuatro horas gotitas salvadoras a los ojos achinados de Sergio. Al parecer, el agüita de los frascos dio resultado. Sergio me confesó que veía mejor; estaba entusiasmado.
Llegamos al consultorio (fuimos en una combi --servicio de transporte público-- y fue el primer viaje en este tipo de vehículos para Sergio). Una vez más, las enfermeras intentaron medir los ojitos profundos de Sergio con una máquina. El proceso dio resultado. También le hicieron la prueba de leer ese conocido panel oftalmológico. Sergio leía con dificultad y decía de rato en rato "tres", "tres", cuando la letra gigantesca que aparecía era la E.
El oftalmólogo repitió el proceso de lectura, pero esta vez con unos lentes de prueba. Ponía uno y otro cristal en los lentes y le pedía a Sergio que diga con cuál veía mejor. Sergio le atinó a uno. Entonces el médico me dijo que no había conseguido las monturas firmes y guerreras que le solicité, que solo había monturas simples para donación. Agradecimos y me di cuenta que tal vez ayer estiré mucho la voluntad del médico.
En conclusión, nos dieron unas monturas simples, pero bien ajustadas para la cara de Sergio, como para que no se caigan. Las lunas serán photogray, es decir, el tono transparente cambiará a gris con la luz del sol. Veremos. Ahora solo nos queda esperar el día que nos entreguen los lentes.
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| Sergio, a la derecha, enfrentándose a la precisión de las máquinas que no reconocen la profundidad de sus ojos de bosque y de río |
Afecto filial
Mientras Sergio y yo estábamos sentados en la combi, el hombre me hizo una confesión:
--Mi hijo está contento. Hoy en la mañana, luego de despertar, me dijo: "gracias papá por traerme al Cusco, gracias por preocuparte de mí, me siento bien".
Fue la frase más larga que escuché de Sergio en los... dos días que lo conozco. Fue la frase más emotiva que escuché jamás de un matsigenka.
Desde ese momento, y debido a otras frases célebres que dice cuando tiene algo qué decir, veo a Sergio de modo diferente. Ya no lo veo como un paciente que tiene los ojos dañados, como un tipo que camina sorteando la luz y la gente, sino como un ser humano franco, firme, sobrio y preciso en sus palabras y pensamientos. Es un ser transparente y sabio. ¡Ojalá Fredy, su hijo, pueda ver las lecciones que le muestra su padre!
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| Sergio, con esa mirada de quien lo ve todo |
Ojitos para qué te quiero
Evidentemente, como está escrito en El Principito, "lo esencial es invisible a los ojos". La frase cae con todo su peso en Sergio. El hombre no podrá ver, pero hace, vive y reflexiona. Los lentes, si los obtiene, le ayudarán a ver mejor su entorno, pero Sergio ya conoce la profundidad de sí mismo.
RN de Shipetiari
Ya será una semana o más que el RN de Shipetiari está en el área de UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos para Neonatos) del hospital Regional del Cusco. Alicia, la abuela cósmica y matriarcal, ya está aburrida en el Cusco. Le duele la cabeza --sospechamos que por la altura-- y siente el frío del Cusco. Va al hospital de vez en cuando. No le gusta el trajín de subirse a una combi llena de gente; se asfixia, se sofoca, le falta la respiración... Así que el trabajo diario de ir y venir del hospital se lo deja a la madre, Mariluz, y a la otra nieta, Rubí. Precisamente, es Rubí quien guía a Mariluz en el camino. Las dos se llevan bien y caminan juntas a todas partes. Rubí es mayor que Mariluz. Son las sororas contemporáneas.
Sobre el RN no sé mucho. Ya saben, solo escucho la única frase que sabe pronunciar su mamá cuando le pregunto al respecto: "está mejorando".
No veo al médico ni escucho los informes porque ya no puedo acompañarlas. Nuestro único filtro es Mariluz.
Converso con Alicia, la única que firma todos los papeles que le pide el hospital, y quedamos que las tres deben quedarse, ya que el niño, según nuestra informante, Mariluz, está mejorando. Alicia acepta el trato a penas.
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| Alicia y Mariluz en el hospital Regional del Cusco |
RN de Mashia
En anteriores post les hablé del RN de Mashía, quien estuvo internado semanas en la UCIN del hospital Lorena del Cusco.
Retomando el hilo
Bueno, la historia, en breve, es la siguiente: fue dado de alta y le dijeron que regrese en dos días para su control. Los padres regresaron, pero las enfermeras de turno pidieron el DNI (documento de identidad) del niño, papelito que no tiene y que el hospital sabe que no tiene. En ocasiones anteriores, el hospital no hizo problema al respecto, pero ahora resulta que el documento es imprescindible para obtener una cita. Entonces, Jimmy y Rosita, los padres del niño, ofuscados por la solicitud del personal de salud, se fueron a la ciudad de Quillabamba (cinco horas de viaje en carro) a hacer el trámite del DNI. Estuvieron allí dos semanas. Dice Jimmy que estuvo alojado en COMARU, la organización indígena de allá. Nos cuenta que para solventar su alimentación, como ya es costumbre en el avispado joven, buscó trabajo. Estuvo cultivando la chacra de una señora. Le daban 50 soles por día.
La cita de hoy
Hoy regresó al Cusco para cumplir con la fecha de su cita. Fue todo un trámite para él. Tenía que recabar la historia clínica en el archivo del hospital, presentar el recibo de trámite de su DNI, dar el documento de la contrareferencia, presentar copia de su DNI, copia del SIS (seguro público), etc. No me imagino al pobre haciendo esos trámites solo. Pero bueno, a Jimmy se le prendió el foco, porque en cuanto encontró la primera dificultad, le escribió por wasap a Vilmanuel para preguntarle qué hacer en cada paso. ¡Finalmente para algo bueno sirve el celular!
Vilmanuel, el enfermero matsigenka que nos apoya, terminó yendo al hospital para acompañar a Jimmy en su travesía burocrática. Cuando llegó, resulta que el RN ya había pasado la revisión del médico: o las recomendaciones del wasap dieron resultado o un ángel ayudó a Jimmy en los trámites.
Lamentablemente, no estuvimos allí para escuchar las recomendaciones del médico. Pasa que el RN no tiene ano y evacúa, según me dicen, por un tuvo en el estómago. Esta situación requerirá de muchos cuidados de higiene que, obviamente, son difíciles de ejecutar en las comunidades nativas. Pero bueno, el asunto es que le dijeron a Jimmy que regrese en ocho meses, y de acuerdo a su evolución, el niño será operado.
Retorno
Jimmy y su familia tienen que regresar a su comunidad, Mashia. Es un viaje de 10 horas en auto y dos días en bote fluvial.
A la pregunta:
--Jimmy, ¿tienes plata para regresar a tu comunidad?
--Mameri, no, solo trescientos soles. Cien en mi bolsillo y doscientos en mi tarjeta. Y hoy tengo que pagar 50 soles de hospedaje.
--Eso no te va a alcanzar para nada amigo, a penas para llegar a Quillabamba o a Ivochote. Y ¿Ahora qué hacemos?
Nos mira con la inocencia y la inquietud de un niño que espera la solución de la Providencia.
La Providencia
Luego de conversar casi media hora, llegamos a las siguientes conclusiones: Jimmy y su familia harán los gastos de pasajes de Cusco a Quillabamba. Allí, los tres se alojarán en COMARU, donde no les cobran nada. Jimmy buscará trabajo, posiblemente con la misma señora que lo estuvo apoyando, para juntar dinero para su traslado. Mientras tanto, nosotros les apoyaremos con la alimentación. Jimmy dice kameti (está bien).
Los otros pacientes de la RTKNN
Estamos atendiendo a dos pacientes aquí en el Cusco. El primero ya está aquí... ¡¿10 meses?! La segunda, a penas llegó hace tres o cuatro días. Hay otro paciente que atendemos en Quillabamba, pero ya está de alta. La situación de estos pacientes es la siguiente:... ja, ja, ja, ya les dije que no puedo hablar de ellos por un juramento ministerial.





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