
Cusco, martes 05 de julio de 2022, San Atanasio
A continuación, el reporte de la atención de dos pacientes: Isaí de Tsirerishi o Maizal y Ketta de la comunidad nativa de Nueva Luz.
Suena el teléfono
A eso de las 11:00 am me llama una enfermera del hospital Regional del Cusco. Me dice que Isaí, el niño de la cama 357, requiere de unas sondas. Me pide que las compre y que las lleve lo más pronto al hospital.
Yo le digo que requiero de una receta para hacer las compras. Ella me dice que sin receta nomás, que vaya a la farmacia y compre. Le insisto que requiero de una receta para justificar la compra. Entonces ella me dice, ok, no me cuelgue.
Mientras la señal del teléfono está abierta, habla con la médico de turno (eso supongo) y le pide una receta. Al rato, me envía la receta por el wasap.
Veo la receta y me sorprendo, porque por el teléfono solo me solicitó una vía, y ahora veo cuatro cosas.
![]() |
| La receta |
Búsqueda incansable
Salgo de casa en el mago blanco. Voy de frente a mi botica favorita, Juanita. Le doy la receta a la persona que me atiende y me dice que no tienen nada de lo solicitado.... ¡Plop! Me caigo, es la primera vez que Juanita me falla drásticamente.
Al ver mi desaire, la persona que atiende me dice que esas sondas solo las voy a encontrar en las clínicas, en las farmacias de las clínicas.
Farmacias del SIS
Me niego a aceptar que debo comprar cuatro sondas en una clínica, así que voy a la Farmacia pública del sistema de salud, la que está un poco más abajo del hospital Regional. No, no hay ninguno de los instrumentos. No me rindo. Voy a la farmacia del interior del hospital. Tampoco, mameri (no hay en matsigenka); incluso allí me reiteran que vaya a la clínica.
No, no me rindo. Busco en toda la red de farmacias y boticas que está a lo largo de la avenida de La Cultura... son como 30 establecimientos. No hay nada...
Está bien, me rindo, entro a la farmacia de la clínica MacSalud y, en efecto, encuentro la sonda nasogástrica y la bolsa colectora. Lo demás, no hay.
Adaptación
Llamo a la enfermera y le digo que solo encontré dos cosas de toda la lista. "No importa hermano --me dice-- compre otra sonda gasogástrica número 6 y con eso lo adaptamos".
No entendí con exactitud qué quiso decir la enfermera. Me pareció que suplirá las sondas vesicales con la sonda nasogástrica número 6. Bueno, ella sabrá.
La enfermera cool
Llevo las cosas que me pidieron y se las entrego a Norma, la mamá de Isaí. Antes hablo y saludo a la enfermera que me llamó. Su rostro se me hace familiar (aunque con barbijos y ropas de pandemia no nos podemos ver el rostro); al parecer ella me conoce, seguro de otros pacientes, y por ello me trata con confianza y cariño. Esta enfermera, a diferencia de otras, es amable, comprometida, solidaria y práctica.
Norma está molesta
Norma está más molesta que otros días. Ha perdido la fe. Me dice que su hijo está empeorando, que ya no tiene salvación, que tal vez se muera y que eso le preocupa, porque no tiene familiares aquí para apoyarla en el sepelio.
También me reclama la presencia de Juan, el sicólogo del CEM de Salvación. Él le dijo que la visitaría, pero el hombre no aparece todavía (¡Dónde está papá Estado por Dios!). Le digo a Norma que yo no tengo nada qué ver con la gente de Salvación, que yo solo apoyo los que vienen al Cusco.
Frutas y pedidos
Mientras buscaba las susodichas sondas, aproveché para comprar las frutas que me solicitó Jairi y el huevo que me pidió Norma. Entrego las frutas a ambas, a mitades. La bolsa de huevos crudos a Norma, para que le haga la limpia a su hijo, aunque, como dije, ella ya le bajó el dedo al niño.
Deterioro
En efecto, al niño lo veo con la boca reseca, mustio, ya ni siquiera llora. Ya es la segunda vez que lo veo como dormitando. Es posible que esté colapsando y para eso me han pedido tanta sonda. Sospecho que el médico ha ordenado que le pongan los alimentos por sonda. Es posible que el niño pase a cuidados intensivos, con lo cual, las sospechas de Norma se harán realidad.
Ketta, de Nueva Luz
Me llama Roger de Quillabamba. Me dice que ya compró los víveres para Ketta y sus acompañantes. Me envía fotos de ellas.
Las hermanitas están sonrientes y felices en las fotos. A buena hora. Se quedarán hasta el 19 de julio para el tratamiento y los controles que tienen que seguir la madre y el recién nacido.
![]() |
| Ketta e Ingrith en la Casa Materna de Quillabamba |
Banita y el paquete globular
El caso de Banita me está preocupando. Dicen las enfermeras que requiere del famoso paquete globular, pero hasta el momento no tenemos noticias de la Municipalidad Distrital de Megantoni (MDM) sobre la solicitud de apoyo. Son S/. 270 soles.
Esperaré hasta mañana a ver qué sucede, sino ni modo, habrá que cubrir el gasto.
Recuerde lector/a que Banita está en Quillabamba, en la Casa Materna, esperando su día de parto.


Comentarios
Publicar un comentario