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Reporte de los cuatro pacientes de Maizal (Tayakome), Mashía y Santa Fe (Tangoshiari)


Cusco, sábado 02 de julio de 2020, día de San Bernardino Realino

Va el reporte del día sobre la atención de cuatro pacientes: Luana e Isaí, que están en el hospital Regional del Cusco; el RN que está en el hospital Antonio Lorena del Cusco; y Banita, que está en el hospital de Quillabamba. Banita y el RN son de la comunidad nativa de Mashía (Tangoshiari), Luana es de Santa Fe (Tangoshiari) e Isaí es de Tsirerishi o Maizal (Tayakome).

Consentimiento informado

Son las 7:00 am y llego al hospital Regional del Cusco en la bicicleta "mago blanco".  Paso los controles de la puerta principal sin problema (parece que esta vez me confundieron con un médico). 
Subo al piso y me presento al grupo de médicos que conversan en su oficina. Les digo que vengo por el asunto del consentimiento informado. Sale una de las internas -- es seria y antipática--. Me dice que anoche le hicieron firmar el consentimiento a Jairi, que le explicaron todo, pero quieren asegurarse de que haya entendido del asunto, así que insisten en que hable con ella. 
--Doctora, disculpe, ¿pero cómo le voy a explicar algo a la mamá si yo mismo no sé lo que tiene la bebé?
--Pero si es fácil, la niña tiene meningocielitis...
--¿Mandingo qué?
--No, no, nada de Mandingo, no me haga reír y perder el tiempo señor; la enfermedad se llama meningocielitis. Se trata de ta, ta, ta (mientras me explica pongo una cara seria como si entendiera todo lo que me dice) ¿Ha entendido usted?
--Sí, claro, es esto: ta, ta, ta.
--No, mejor le traigo una foto, espere por favor... (la médico se va a su oficina).
Mientras espero, se acerca una de las enfermeras y me dice: 
--Hermano, una recomendación, por favor hable con la mamá de Isaí, porque la mamá de la paciente que estaba con ellas, que ya se fue de alta (se refiere a mi súper asistente, la infiltrada que me llamaba a cada rato), me dijo que Norma le pega a su hijo cuando llora, que no le tiene paciencia. Por favor hable con Norma para que tenga más paciencia. 
Estaba por responderle y me interrumpe la médico:
--Señor, señor, mire aquí esta foto (me muestra su celular), es la tomografía de la bebé, mire, este es el problema, entonces vamos a drenar y cerrar la herida y listo, pero como es una operación al cerebro, siempre hay un riesgo, y queremos que le explique eso a la mamá.
--Ahora sí entiendo doctora, pero ¿me puede prestar esta foto para explicarle a la mamá?
--No, no, eso no se puede señor, esta información es confidencial, no se puede estar mostrando (¡plop! ahora sí que no entiendo nada; primero, que la gente no se puede sentar en la cama, segundo, soportar la indiferencia del personal de salud, y tercero, el secuestro de la información). 
--Bueno, entonces le voy a repetir todo lo que me ha dicho para ver si logré entender (ella me mira con cara de idiota como diciéndome "usted me hace perder el tiempo"), y empiezo a repetir como loro lo que me dijo, aunque le pongo unos condimentos de mi parte. Ella, para no perder más tiempo, me dice:
--¡Perfecto! Ahora vaya y explíquele.

Meningocele

--Jairi --le digo a la mamá de Luana--, no te preocupes, hoy o mañana le operan a tu bebé. Es una operación delicada. Le van a sacar el líquido de la parte de atrás de su cabecita y van a cerrar la herida, luego se recuperará. Sin embargo, siempre hay un riesgo, así que la operación puede salir mal o bien. Pero hay que confiar en que todo va a salir bien. 
Jairi me mira y me dice:
--Hermano, ¿qué quiere decir eso de me--nin--go--cele, eso que está escrito en la pizarrita?
--Hermana, es lo que te acabo de decir.
--¿O sea que es una enfermedad o qué es?
--Bueno, sí, es una enfermedad, pero le van operar para que sane, para que esa pelota ya no esté en su cabecita. 
--A ya hermano... (sé que no logré explicarle correctamente ni satisfacer su curiosidad).

Cambio de turno

Mientras acompaño a Jairi y Norma, entra un grupo de enfermeras a la habitación y nos dicen que salgamos. Al parecer es un cambio de turno (son las 7:20 am). Una enfermera le explica al resto del grupo la situación de cada paciente. Logro escuchar que hablan del caso de Isaí: 
--Dice que la mamá es impaciente con el niño, dice que le está pegando; eso nos dijo otra mamá que ya no está... 

El cambio de turno

Norma, hablemos seriamente

Luego que las enfermeras se van, abordo a Norma seriamente y le digo: 
--Hermana, tienes que ser más paciente con Isaí. Yo sé que estás molesta porque dejaste a tus hijos en Salvación, pero si Isaí no se recupera pronto, no podrás regresar, así que haz todo lo que te digan las enfermeras. 
Ella me mira y agacha la cabeza. Se pone nerviosa, casi llora, pero se aguanta y me dice:
--Es que hermano, no sé qué tiene mi hijo, no sana, no quiere sanar, no sé qué enfermedad es. No quiere comer, bota todo, todo el tiempo está que llora. 
--Hermana, deja que los médicos se ocupen de tu bebé. Ellos ya dirán qué medicinas debe tomar para que se sane. Tú no te preocupes de eso. Tampoco te va a faltar nada, nosotros te vamos a apoyar. 
Desde mi punto de vista, tanto ella como yo tenemos diferentes percepciones sobre la vida de un niño. Para mí --y supongo para el sistema de salud público moderno-- es prioridad salvar la vida de un niño a como dé lugar; e incluso es una política pública claramente establecida. Pero, para Norma, esto es relativo. Al parecer, la prioridad, para ella, es la vida de sus dos hijos mayores y del que está en la barriguita. 

Donaciones

Llevé al hospital una casaca del Ministerio de Cultura (¡hace tiempo que me quiero deshacer de ella, porque cuando me la pongo todos creen que trabajo allí!) y se la regalo a Jairi. Ella mira la casaca como diciendo "pensé que me ibas a comprar una nueva". 
También le entrego mi kushma matsigenka para que se abrigue durante la noche, pero le digo que es prestadita nomás. Ella mira la kushma y dice: "yo te he dicho que compres colcha". Solo atino a responderle que use eso nomás para el frío de la noche. 
Me doy cuenta que Norma mira las cosas que le entrego a Jairi y me conmueve. Me acerco a ella y le pregunto qué necesita. Me dice que no tiene ropa interior y le falta ropita para el bebé. También me pide unos colec (elásticos para sujetar el cabello). 
Salgo a la calle y compro una colcha polar, un calzón y dos colets (¡me olvidé de comprar la ropa para el niño!). Regreso al hospital y le entrego los bienes. Ella los acepta callada. 

Ropita para lavar

Son las 8:20 am. Tengo que regresar a casa, pero antes de irme les pregunto si tienen ropa para lavar. Jairi me entrega una bolsa blanca llena de ropa sucia y Norma una bolsa negra aún más grande. Llevo todo eso a una lavandería cerca de mi casa. El costo del servicio es S/. 30.00 soles.

Informe desde Quillabamba

Me llama Roger Rivas a eso del medio día. Me dice que visitó a Banita, finalmente. 
Reporta que la paciente está en el área de maternidad esperando a dar a luz, pero que no hay fecha de parto. Al parecer, los dolores de parto se le han ido, ja, ja, ja. 
Por otra parte, Roger me dice que los familiares de Banita --Ángel y los dos niños-- siguen pensionados en un restaurante cerca a COMARU. 
En el caso de Banita, solo nos queda esperar al día del parto y que la MDM apoye con dinero para la transfusión de sangre. 

Banita en el hospital de Quillabamba, esperando instrucciones de parto

Reporte sobre RN del Lorena

Vilmanuel, mi agente aquí en Cusco, me llama a eso de la 1:00 pm. Me dice que encontró a Jimmy. Yo le dije que lo buscara, porque me llamaron ayer del hospedaje Villano, donde estaban hospedados él y Rosita, y me dijeron que se habían ido, así que mandé a Vilmanuel a buscarlos.
En efecto, Vilmanuel encontró a Jimmy en el hospital. Resulta que el muchacho se fue del hospedaje porque el jefe de su trabajo --el carwash-- le ofreció un cuarto para que se quede con su esposa. El costo del cuarto es de S/. 50 soles x mes. Por esta razón, Jimmy prefirió mudarse, aunque todos los días tanto él como su esposa, Rosita, van al hospital; él para recoger los alimentos de Rosita y ella para dejar leche a su niño. 
Vilmanuel también me dice que habló con una de las enfermeras de neonatología y le dijo que el caso del niño es delicado, pero que se está recuperando. No se sabe cuánto tiempo se quedará el pequeñín allí. 

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