Cusco, 19 de julio de 2022, día de San Epafrás
A continuación, el reporte sobre el papá del RN de Mashía que está recuperándose en el hospital Lorena, Jimmy. Ayer recibí una llamada telefónica de él... Se compró un celular y es posible que mi número telefónico sea el primero que él ha marcado en toda su vida (por primera vez las tarjetas de presentación que ando repartiendo a todo el mundo cumplen una función importante).
"Llamando a la Tierra ¿me copias?"
Ayer, a eso del medio día, recibo una llamada por el aplicativo wasap. Es un número desconocido. De todas formas contesto, pero no escucho nada del otro lado, así que cuelgo después de 12 segundos. Luego dejé un mensaje de texto que decía: "por favor, escríbeme".
No hubo más comunicación con este número hasta la tarde, a eso de las 5:00 pm. Me respondieron al mensaje de wasap diciéndome: "Donde estas ahora" (sic). No me sorprendió. Inmediatamente, me di cuenta de que se trataba de una persona de la selva con las que trabajo.
Respondí al mensaje:
--En Cusco. ¿Con quién hablo?
--Con Jimmy.
--Jimmy G.C.????
--Si pues donaldo (sic).
El joven Jimmy y sus ingresos
Ya en un post anterior describí la fibra joven, intrépida y valiente de Jimmy de Mashía. Él es ashaninka y convive con una kakinte, Rosita. Cuando Jimmy llegó al Cusco, ¿hace un mes?, estaba tirado en la habitación de su cuarto sin hacer nada, aburrido, así que buscó trabajo y lo encontró. Ahora sigue en su trabajo, lavando carros.
Al parecer, su ilusión, más allá de la recuperación o no de su hijo recién nacido, era tener un celular. Eso nunca nos lo dijo, pero él lo estaba gestando a penas llegó.
Como su trabajo actual le está durando (al parecer Jimmy es eficiente y puntual), tiene dinero para cubrir sus gastos y se da el lujo de comprarse un celular. A esto se suma el hecho que, hace poco, nos enteremos que le depositaron el dinero que le debían de su anterior trabajo en Mashía, el proyecto de cacao.
Comunicación
Es sabido que entre la gente del bosque y del río, la comunicación es el aliciente de la vida. Jimmy no podía quedarse atrás. Estaba en la ciudad y no tenía cómo comunicarse con sus familiares o las autoridades de su comunidad (¡incluso, debido al idioma, no tenía cómo comunicarse de forma eficiente con el sistema de salud!).
El pobre --y su mujer-- estuvieron tres días en la habitación de su hospedaje, viviendo de la providencia (la gracia del señor y la voluntad de las enfermeras y médicos que atendían a su hijo). Pero eso se acabó. Ahora él trabaja y, lo más importante, ya tiene un celular.
El celular
No he visto el celular, pero al ver los primeros mensajes de Jimmy en el wasap (cada uno demoraba en escribirse al menos un minuto), me caí de espaldas. Parecía que me estaba comunicando con la luna, con alguien que vive en la luna y trata de comunicarse con la tierra, pero la señal o el manejo de la tecnología era tan dificultosa que los mensajes tardaban en llegar; sin embargo, entre la gente del bosque y del río, la necesidad de comunicarse es mucho más fuerte que las limitaciones de comunicación.
Conversación
Llamé inmediatamente a Jimmy por el wasap. No me contestó. Intenté llamarlo por la línea del celular.... Eso sí funcionó. Al parecer, Jimmy logró apretar el botón "contestar", aunque me habló luego de unos segundos después de haber contestado.
--Hola Jimmy... ¿Jimmy?... Oga, oga Jimmy...
--Do nal do.... Do nal do... ¿Dónde estás?
--¡Hola Jimmy! Ya tienes celular, qué bien... Estoy en mi casa, en Cusco.
--¿Dónde?
--En mi casa, en Cusco.
--¿Dónde?
--Ivankoyki, en mi ivankoyki (improviso la palabra "casa" en matsigenka, pero, obviamente, lo que digo no tiene que ver nada con la palabra casa).
--¿Qué es ivankoyki?
--Ja, ja, ja, es mi casa, estoy en mi casa.
--An...
--¿Qué tal? ¿Necesitas algo?
--No, no, estoy bien, no necesito.
--¿Cómo está Rosita?
--Bien, bien.
--¿Cómo está tu hijo?... ¿Hola?... ¿Jimmy?
Contactos
La llamada se cortó y no supe más de Jimmy, pero ya tenía todo lo que necesitaba, su número telefónico. Así que, como loco, empecé a compartir el contacto con todas las personas de interés: el jefe de Tangoshiari, el subjefe, el profesor de Tangoshiari y Vilmanuel.
La digo a Vilmanuel, mi compañero, que llame a Jimmy, que hablen y que le diga si todo está bien, que pregunte por Rosita y por el bebé.
Mamá, estoy bien
El teléfono de Jimmy será un alivio para la mamá de éste. Las primeras semanas, el profesor de Tangoshiari, Nicodemo, me llamaba a mi wasap diciéndome que la mamá de Jimmy quería escuchar a su hijo para saber cómo estaba. Ojalá, ahora que hay comunicación, Jimmy pueda hablar con su madre y ella esté tranquila.

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