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Las pacientes de Santa Fe (Tangoshiari) y Maizal (Tayakome) que están en el Regional, y una nueva paciente de Nueva Luz (ya van cinco)

 

Cusco, lunes 04 de julio de 2022, día de Santa Isabel de Portugal

Va el reporte del día sobre los pacientes que hasta el momento estamos atendiendo: Isaí (Maizal), RN (Mashía), Luana (Santa Fe) y Banita (Mashia). Se suma hoy una nueva paciente, Ingrid, de la comunidad nativa de Nueva Luz (distrito de Megantoni). 

Ropa lavada

Salgo de casa en el mago blanco. Voy a la lavandería donde dejé las bolsas de ropa de Norma y Jairi (las madres de Isaí y Luana, respectivamente). Recojo la bolsa (¡la tienda juntó todo en una sola bolsa, cuando les aclaré que eran casos independientes!) y la llevo al hospital. 

El control en la puerta de entrada

Esta vez --felizmente-- en la reja de entrada del hospital hay gente que me conoce. Me ven en la bicicleta y me dejan entrar mientras que las demás personas hacen la cola. Agradezco el gesto y estaciono al mago blanco. 

Piñis y pulseras

Al entrar al piso de pediatría, me aborda una de las técnicas y me dice que ha conversado con Norma. Me pide que si puedo comprar piñis (pequeñas piezas de plástico) e hilo para que Norma elabore pulseras y con eso se ayude para pagar las cuentas. 
Al parecer, la técnico tiene una idea para que Norma no se aburra y de paso adquiera algo de dinero. Elizabeth --así se llama la técnica-- me dice que le van a apoyar comprando las pulseras. 
Acepto la idea y le digo que voy a comprar los insumos. 

Norma no quiere hacer pulseras

Entro a la habitación y reparto la ropa lavada a Jairi y a Norma. Cada una reconoce lo suyo. Le digo a Norma que compraré los piñis y el hilo para que haga pulseras, pero ella me para en seco y me dice que no, que no quiere nada, que no tiene ganas de hacer nada, que tiene que cuidar a su hijo y que no tiene tiempo ni ganas de hacer pulseras. ¡Plop! 

Pedidos

Jairi me dice: 
--Hermano, compra uvas, mandarina, naranja y palta. 
Norma también interviene y me dice:
--Hermano, traes un huevo...
--¿Crudo o cocido? --interrumpo--.
--Crudo pues hermano, es que mira cómo está mi hijo, su barriga hinchada, él se está hinchando, le quiero curar con huevo. Ahora, si también quieres traerme huevo cocido, a buena hora hermano. Ah, hermano, también quiero filete de pollo. 
--¿Ese pollo es para curar también? (le bromeo).
--No hermano, es para comer, me he antojado (no hace caso a mi broma. Norma sigue arisca). 
Jairi interviene de nuevo y me dice:
--Hermano, hasta ahora no me traes lo que te he pedido, esa bolsa para guardar mis cosas. También quiero un vaso descartable, pequeño, porque tengo que recolectar la orina de mi hija. Eso me han pedido las enfermeras.

Aclaraciones

--Bueno hermanitas --les digo--, sobre la fruta, bueno, les voy a traer fruta, pero menos la palta porque es complicado. A veces no te dejan pasar fruta en la puerta, pero veremos. Sobre el huevo, bueno, está bien, traeré huevo crudo para que le cures al bebé. Sobre la bolsa grande, todavía no la necesitas Jairi; el día que te den de alta y te vayas sí la vas a necesitar, así que ese día te la compro. Sobre el filete de pollo, pues no lo voy a comprar, porque los gustitos los vamos a dejar para después, porque eso es gasto hermanitas. Lo bueno es que aquí en el hospital les dan de comer y con eso hay que acomodarnos. (Luego me arrepentí de decirle eso a Norma, porque caí en la cuenta de que estaba embarazada, así que fue un antojo de ella y no una exigencia y yo me puse bravo). Sobre el vaso descartable, no sé para qué lo quieres Jairi, a ver explícame.
--Hermano, es para recolectar la orina de mi hija. Es que me han dado una bolsita y cuando ella orina todo se escapa por debajo y no he podido recolectar nada.
--A ver, hablaré con las enfermeras. 

Jairi, dando de comer a su bebé

Norma quiere hacer pulseras

Me acerco a la técnica que me pidió los piñis. Ese rato me acuerdo de los famosos piñis y le digo que Norma ya no quiere hacer las pulseras. Elizabeth, la técnico, me arrastra donde Norma y le habla. La termina por convencer --nuevamente-- de hacer los piñis. Vaya poder de convencimiento de la señora. A mí ni caso que me hace Norma.

El orin que se escapa

Pero bueno, regresando al tema, le pregunto a la técnico sobre el pedido de Jairi par recolectar el orín de su hija. Me dice que se le dio a Jairi una bolsita colectora. Resulta que es una bolsita que tiene un pegamento especial para que se adhiera alrededor de la vagina de la niña, así, cuando ella orina, el líquido cae en la bolsa. Lo que pasó es que Jairi, al mover una y otra vez a su hija para revisar si había orinado o no, desgastó el pegamento de la bolsita y esta ya no se sujetaba a la vagina. Jairi estaba en problemas, porque "pegaba" la bolsita acercándola con la mano, esperando el orín, pero no logró colectar nada. Claro, el orín, cuando salía, se iba por todos lados menos a la bolsita, y por eso Jairi pensó que era mejor un vasito descartable. 
La técnica me dijo que compre más bolsitas recolectoras de la farmacia, y eso hice. Compré cinco, a un sol cada una. Se las di a la Elizabeth para que ella las colocara a Luana.
El orín se requiere para los análisis preoperatorios.

Estado de la cuestión

Por allí estaban los médicos internos, reunidos en su sala de reuniones. A ellos los veo más seguido que a los médicos principales.
Pido permiso para entrar e interrumpirlos y me dejan pasar. Hablo con la interna --la antipática, aunque hoy está un poquito menos antipática-- y me dice que la paciente de la cama 355 no será operada todavía, porque se tienen que hacer nuevos análisis de sangre, así que a esperar. Es posible que la operen el sábado. Luego agrega: 
--Sobre el caso de la 357 hable con Junior.
Junior, el médico entusiasta de la otra vez, está en una computadora, ajetreado, un poco menos entusiasta que la última vez. Me dice:
--Lo siento, no puedo atenderlo ahora, estoy muy ocupado.
--Junior --le dice la interna, que ahora la veo aún menos antipática--, el hermano solo quiere que le digas en qué situación está la bebé, no que le des el reporte médico completo.
Junior reacciona a la aclaración de su colega. Mientras tanto agrego:
--Tranquilo doctor, solo quiero saber si hay algo urgente para comprar, si no, lo vemos mañana.
--No, no, mejor de una vez: el niño se está hinchando debido a que no tuvo una buena alimentación. Sus órganos ya no funcionan bien por la anemia y la desnutrición a la que estuvo expuesto, pero no hay problema, le vamos a dar nuevas fórmulas y esperamos que mejore...
--También dígale a la mamá que ya no le eche esos talcos y esas cosas que le pone --interrumpe la médico que vuelve a su estado normal de antipatía--.
--No, no, felizmente ya no le echa nada --replica Junior--. Bueno hermano, como le decía, esa es la situación del 357, y por el momento no requerimos nada.
Agradezco la información y me retiro. Dejo a los internos en sus asuntos urgentes y en la redacción de sus informes. 

Mashía quiere un reporte

Encuentro en mi wasap un mensaje hablado de un tal Nicodemo. Me dice que la mamá de Jimmy --el papá del paciente RN que está en el hospital Lorena-- está preocupada por su hijo, su nuera y su nieto. Nicodemo me pide que le dé un reporte de la situación y que contacte con Jimmy para que él le deje un mensaje a su mamá.
Hago otro mensaje de audio en el wasap y pongo al tanto a Nicodemo sobre la situación de Jimmy. Aprovecho para contarle la atención de Banita, que también es de su comunidad.

Otra paciente en Quillabamba

Me llama Roger de Quillabamba. Me dice así:
--Donaldo, mira, parece que nos han tomado como Papá Noeles. La obstetra de la Casa Materna de Pavayoc me dice que si podemos apoyar a una paciente de Nueva Luz, que no tiene víveres para comer y tiene que quedarse hasta el 19 de julio. 
--Roger, pásame el teléfono de la paciente. 
En efecto, por la tarde, hablo con Ingrith, de Nueva Luz. Resulta que es prima de Yuli, una excolaboradora nuestra. Pero Ingrith no es la paciente, sino su hermana de 18 años, Ketta. 

Cesárea prematura

Ingrith me cuenta que el 28 de junio nació su sobrino. El personal de salud le ha dicho que su hermana, Ketta, tiene que quedarse en Quillabamba (en la Casa Materna) hasta el 19 de julio, porque el niño tiene control y pruebas de triaje. Pero Ingrith no quiere quedarse por dos razones: ha dejado a dos de sus hijos en Nueva Luz y no tiene dinero para comprar alimentos.
Le pregunto si su comunidad le está apoyando. Me dice de que sí, que le dieron S/. 300 soles, pero que ya se le acabaron. Ha llamado al presidente para pedir más, pero no le contestan.  
Le pido a Ingrith que me pase con la obstetra de turno. Hablo con ella y le pido que me explique el caso: Ketta dio a luz por cesárea y el niño es prematuro, nació con bajo peso. Tanto Ketta como el niño requieren de controles hasta el 19 de julio.
Vuelvo a hablar con Ingrith y le digo que tiene que quedarse y que nosotros le vamos a apoyar con víveres. Ella está de acuerdo; se van a quedar hasta el 19. 

Ketta e Ingrith

Compartir

Le digo a Roger que compre víveres por el valor de S/. 150 soles para Ketta y su hermana. Roger me dice que por qué no Banita y Ketta comen juntas. Le digo que no, porque Ketta ya comparte los alimentos con otra paciente de Chocoriari. Al parecer, tanto Ketta como la señora de Chocoriari se han estado apoyando con la alimentación durante todo este tiempo. ¡Bien! El compartir matsigenka no tiene fin. 

Sandalias

Roger me comenta que compró zapatitos para las hijas de Banita, y también una sandalia para Ángel, su acompañante. Resulta que la familia vino descalza desde sus comunidades. Allá pueden caminar así, sin problema, pero ahora están pisando cemento, así que requieren, como mínimo, sandalias. 

Recursos para caminar en la ciudad

Margoth de Salvación

Me llama por teléfono Margoth, la comadre de Norma que está en Salvación. Me aclara varias cosas que resumo: 
-- Margoth está con un hijo de Norma, de 13 años. Él estuvo en el internado de Shintuya, pero salió. Ahora está bajo la tutela de Margoth.
-- Norma tiene otros hijos pequeños que están en Boca Manu, estudiando.
-- Norma --dice Margoth--, es una persona respondona y malcriada. Su comunidad se queja constantemente de ella. 
-- Me pide que le llama la atención a Norma, porque ella está acostumbrada a abandonar a sus hijos.
-- Las quemaduras que tiene el hijo de Norma, Isaí, fueron hechas en su comunidad o en Boca Manu. Al parecer, la curandera usó agua muy caliente. No fue Margoth la que le provocó las quemaduras al niño, como yo pensé al principio. 
-- Margoth me dice que es de Koribeni y que conoce al padre Roberto, que es ahijada de Monseñor Larrañeta, que conoce al padre Ignacio, a Santiago, a César Luis, a Pedro y a un tal Celestino. O sea que conoce "a toda la tribu" como me dice Rafael, el Jefeshiari. 

Norma, hermana, qué ha pasado

Ahora entiendo un poco mejor la situación de Norma; digo su actitud. Debió pasar muchas cosas en su vida para que se comporte de esta manera. Nadie sabe lo de nadie. Solo nos queda apoyar. No soy muy amigo de reñir a las personas por lo que hacen o dejan de hacer. Cada uno toma sus decisiones; pero eso sí, allí estaremos para apoyar. 

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